Tipos de control (controlling): control previo, concurrente y posterior

En el mundo empresarial, el control es una parte esencial para garantizar que las actividades se realicen de manera eficiente y efectiva. Existen diferentes tipos de control que pueden ser implementados en una organización, cada uno con su propio enfoque y objetivo. En este artículo, vamos a explorar los tres tipos principales de control: control previo, control concurrente y control posterior. Descubre cómo cada uno de ellos juega un papel crucial en el éxito de una empresa y cómo puedes aplicarlos en tu propia organización.

Tipos de control

En la gestión, existen tres tipos principales de control. El primero se ocupa de antes de que ocurra el problema, el segundo es durante el problema y el tercero es después de que ocurrió el problema.

Es decir, los tipos de control en la organización incluyen:

  • Control previo
  • Control concurrente
  • Control posterior o control de retroalimentación

Control previo

El control previo también se conoce como control anticipado o preventivo. Es un control dirigido al futuro. Permite a la gestión prevenir problemas en lugar de resolverlos después de que ocurren.

Predice los problemas que la dirección puede enfrentar en el futuro e identifica los pasos a seguir para resolverlos. Intenta anticipar la desviación con antelación y permite tomar medidas correctivas antes de que surja el problema.

Es un enfoque de control más apropiado ya que se puede realizar una corrección antes de que la salida del sistema se vea afectada. En este sistema, las entradas y los procesos se observan y analizan con el fin de ajustarlos si es necesario, antes de obtener el resultado.

Los planes organizacionales, como estrategias, políticas y procedimientos, son los tipos de control previo.

Control concurrente

El control concurrente también se conoce como control de dirección o en tiempo real. Es el tipo de control de las actividades en el proceso de funcionamiento. En este sistema, los supervisores dirigen el trabajo de los subordinados para que realicen su trabajo adecuadamente.

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En el proceso de funcionamiento, si se produce algún problema, se identifica y analiza y se toman medidas correctivas antes de que se produzca algún daño importante.

Es un proceso continuo y se realizan los ajustes necesarios en las actividades para cumplir con el estándar deseado. Los tipos de control concurrente son los gráficos de control de calidad en una industria, el control de inventarios, el control de producción, etc.

Control posterior

También se le conoce como control post-acción o retroalimentación. Se realiza una vez finalizada la actividad. Los gerentes pueden tomar medidas correctivas después de analizar la desviación de los resultados planificados.

En otras palabras, es el proceso de ajustar acciones futuras sobre la base de información sobre desempeño pasado.

Ejemplos de control posterior son el análisis de estados financieros, análisis de costos estándar, evaluación del desempeño de los empleados, control de calidad, etc.

El análisis de los estados financieros ayuda a conocer los resultados del desempeño pasado en términos de rentabilidad, situación financiera, flujo de caja, etc. El post-control la técnica proporciona retroalimentación correctiva que facilita la gestión de la toma de medidas necesarias para mejorar el desempeño futuro.

Leer siguiente: Las barreras a la comunicación efectiva

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Preguntas frecuentes sobre Tipos de control: control previo, concurrente y posterior

Tipos de control (controlling): control previo, concurrente y posterior

El control es una parte esencial de cualquier proceso de gestión. En el ámbito organizacional, se utilizan diferentes tipos de control para asegurar el cumplimiento de los objetivos establecidos. En este artículo, responderemos a algunas de las preguntas frecuentes sobre los tipos de control más comunes: control previo, concurrente y posterior.

1. ¿Qué es el control previo?

El control previo se refiere a las medidas de control implementadas antes de que una actividad tenga lugar. Su objetivo es prevenir problemas, errores o riesgos futuros. Este tipo de control se establece mediante políticas, procedimientos, normativas, manuales de operación, entre otros.

Para obtener más información sobre los controles previos, puede consultar este enlace.

2. ¿En qué consiste el control concurrente?

El control concurrente es aquel que se realiza durante el desarrollo de una actividad o proceso. Su propósito es garantizar que las actividades se estén llevando a cabo de acuerdo con los estándares y las políticas establecidas. Este tipo de control puede implicar la supervisión, el monitoreo y la retroalimentación continua. Además, también puede incluir la corrección de desviaciones en tiempo real.

Si desea obtener más detalles acerca de los controles concurrentes, puede acceder a este enlace.

3. ¿Cuál es el significado del control posterior?

El control posterior se realiza después de que una actividad o proceso ha concluido. Su objetivo es evaluar y verificar los resultados obtenidos para determinar si se alcanzaron los objetivos establecidos. Este tipo de control implica el análisis de informes, auditorías, revisión de resultados, comparación con estándares y la toma de acciones correctivas o preventivas para futuras actividades.

Si desea profundizar sobre los controles posteriores, aquí tiene un enlace útil para su lectura.

4. ¿Cuál es la importancia de implementar los tres tipos de control?

La implementación de los tres tipos de control (previo, concurrente y posterior) es esencial para una gestión efectiva. Cada uno de ellos desempeña un papel diferente en la prevención de problemas, la mejora de procesos y el logro de los objetivos establecidos. Al combinar estos tipos de control, las organizaciones pueden garantizar la eficiencia y la calidad en sus actividades y procesos.

En conclusión, los controles previos, concurrentes y posteriores son elementos fundamentales en la gestión de cualquier organización. El control previo evita problemas futuros, el control concurrente garantiza el cumplimiento de estándares durante el desarrollo de actividades y el control posterior evalúa los resultados obtenidos. Implementar los tres tipos de control contribuye al logro de los objetivos establecidos y mejora el rendimiento general de la organización.


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