Razones del fracaso de la gestión participativa

La gestión participativa es una estrategia ampliamente promovida en el mundo empresarial como una forma de fomentar la participación activa de los empleados en la toma de decisiones y en la resolución de problemas. Sin embargo, a pesar de los beneficios potenciales que esta metodología puede aportar, muchas veces no logra los resultados esperados. En este artículo, exploraremos las razones que pueden llevar al fracaso de la gestión participativa, y analizaremos cómo superar estos obstáculos para promover una verdadera cultura participativa en las organizaciones.


La gestión participativa es una herramienta eficaz para la toma de decisiones. A menudo son los directivos quienes lo implementan de manera incorrecta.

La gestión participativa exige un cambio y este cambio no puede llegar de la noche a la mañana. Se necesita paciencia y coherencia antes de que los empleados se den cuenta de la utilidad del estilo de gestión.

Hay otros problemas que suelen surgir con los directivos. Los problemas pueden surgir debido a lo siguiente:

  1. Los gerentes a menudo lo ven como un fin y no como una herramienta.
  2. Existe confusión sobre si gestión participativa significa democratización.
  3. A veces los gerentes manipulan el proceso para su propio beneficio.

La Gestión Participativa puede fracasar por las siguientes razones:

  • Resistencia al cambio: La Gestión Participativa exige un cambio en toda la cultura organizacional. Los empleados de mayor edad se resisten especialmente al cambio y no lo acogen con agrado. Lo toman como un dispositivo para limitar sus poderes. La formación tampoco es bienvenida.
  • Tendencia de los trabajadores a desviarse: Los gerentes deben ser conscientes de la tendencia de los trabajadores a intentar dedicar más tiempo a formular estrategias que a concentrarse en el trabajo en cuestión. Esto hay que solucionarlo. Una vez más, es posible que la alta dirección no apoye este estilo si encuentra ineficiencias existentes.
  • Solución integral: La gestión participativa no siempre puede ser una solución única para todos los problemas. A menudo el directivo necesita delegar o tomar una decisión por sí mismo sin consultar ni buscar el consejo de otros. Por ejemplo, los casos en los que se necesita una acción disciplinaria no califican para la gestión participativa.
  • Tamaño de la Organización: Este estilo de gestión puede ser más difícil de implementar en organizaciones de gran tamaño. Un gran tamaño significa que hay un gran número de niveles de gestión. Esto a menudo dificulta el registro de opiniones y sugerencias. Más difícil puede ser la implementación del mismo.
  • Abuso de autoridad: Los gerentes a veces consideran sus propios trabajos como una licencia y no como una responsabilidad. No están dispuestos a ceder cierta autoridad a sus subordinados, lo que ralentiza y ahoga el proceso de toma de decisiones. A menudo estos directivos se quejan de estar sobrecargados de responsabilidades. Esto falla la idea de gestión participativa.
  • Malentendido de participación: Ésta es otra razón más del fracaso de la gestión participativa. A veces los directivos no comprenden que la gestión participativa no es lo mismo que delegar o distribuir responsabilidades. No se dan cuenta de que el estilo participativo también implica considerar las sugerencias y recomendaciones de los empleados con respeto y dignidad.

La participación es aislamiento no puede ser de utilidad para la organización. Entonces es una mera pérdida de tiempo y recursos. La mayoría de las organizaciones lo ven como un fin per se y no como una mera herramienta. Una vez que esto sucede, la participación puede utilizarse como una herramienta eficaz para la resolución de problemas.



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Razones del fracaso de la gestión participativa

Razones del fracaso de la gestión participativa

La gestión participativa es un enfoque cada vez más popular en el mundo empresarial, donde se busca involucrar a los empleados en la toma de decisiones y en el desarrollo de estrategias corporativas. Sin embargo, a pesar de sus ventajas potenciales, esta forma de gestión no siempre tiene éxito. En este artículo, exploraremos las principales razones detrás del fracaso de la gestión participativa y cómo evitarlos.

Falta de compromiso de la alta dirección

Uno de los principales obstáculos para el éxito de la gestión participativa es la falta de compromiso por parte de la alta dirección. Si los líderes de una organización no creen en la importancia de la participación de los empleados, es poco probable que se dediquen los recursos necesarios para implementar y mantener un enfoque de gestión participativa efectivo. Es crucial que los directivos demuestren un fuerte compromiso con este modelo y lo respalden con acciones concretas.

Deficiente comunicación interna

La comunicación es fundamental en la gestión participativa. Si los empleados no se sienten informados y escuchados, es probable que no se comprometan plenamente con el proceso. Es importante establecer canales de comunicación efectivos que permitan una retroalimentación constante y abierta. Esto incluye la creación de espacios para el intercambio de ideas y la implementación de herramientas tecnológicas que fomenten la participación activa de todos los miembros del equipo.

Falta de capacitación y habilidades

La gestión participativa requiere habilidades específicas tanto por parte de los líderes como de los empleados. Los líderes deben ser capaces de facilitar el diálogo, gestionar conflictos y tomar decisiones compartidas. Por otro lado, los empleados deben estar preparados para participar activamente y contribuir de manera efectiva en el proceso de toma de decisiones. Es fundamental brindar capacitación y desarrollo de habilidades para garantizar el éxito de la gestión participativa.

Inconsistencia en la aplicación

La gestión participativa debe ser aplicada de manera consistente en todos los niveles de la organización. Si solo se implementa parcialmente o de manera intermitente, es probable que los empleados pierdan la confianza en el proceso y se desmotiven. Para evitar esto, es esencial establecer políticas claras y procesos bien definidos que promuevan la participación en todos los aspectos de la gestión empresarial.

Falta de alineación con la cultura empresarial

La gestión participativa solo puede tener éxito si está alineada con la cultura y los valores de la organización. Si existen contradicciones entre las prácticas participativas y la forma en que se toman las decisiones en la empresa, es probable que la gestión participativa falle. Para superar esta barrera, es importante evaluar y, si es necesario, adaptar la cultura empresarial para fomentar la participación y la colaboración.

En conclusión, la gestión participativa puede ser una estrategia exitosa para muchas organizaciones, pero también puede fracasar si no se abordan adecuadamente ciertos factores clave. El compromiso de la alta dirección, una comunicación interna efectiva, la capacitación y habilidades adecuadas, la consistencia en la aplicación y la alineación con la cultura empresarial son elementos fundamentales para el éxito de esta forma de gestión.

Para obtener más información sobre la gestión participativa y cómo implementarla de manera efectiva, puedes consultar los siguientes recursos:

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