El mundo interconectado 24 horas al día, 7 días a la semana y su susceptibilidad a un colapso repentino

Vivimos en un mundo cada vez más interconectado, en el cual la tecnología nos permite estar conectados durante las 24 horas del día y los 7 días de la semana. A golpe de clic, podemos acceder a una infinidad de información, comunicarnos con personas en cualquier parte del mundo y realizar transacciones económicas en cuestión de segundos. Sin embargo, esta dependencia de la interconectividad también nos hace susceptibles a un colapso repentino. En este artículo, exploraremos las posibles amenazas que podrían llevar a un colapso en nuestra interconexión global y cómo podríamos estar preparados para enfrentarlas. No te pierdas esta lectura, porque nunca sabemos cuándo el mundo podría quedarse desconectado.


Los peligros de la interconexión 24 horas al día, 7 días a la semana

Vivimos en un mundo que no sólo está integrado e interconectado en gran medida, sino que también depende de complejas cadenas de suministro en todo el mundo para entregar los bienes y servicios que necesitamos como parte de nuestra existencia diaria.

Con la globalización, el movimiento de bienes, servicios y personas ha alcanzado un grado tan febril que no podemos imaginar un mundo en el que tuviéramos que prescindir de nuestro consumo de bienes diseñados en un país en particular, producidos en un país diferente y consumidos en un tercer país.

Tomemos, por ejemplo, el iPhone de Apple. Está diseñado en Estados Unidos, producido en China y comercializado a nivel mundial.

Ahora, imaginemos lo que sucede cuando se rompen los enlaces de transporte o comunicación entre estos países. La distribución de los iPhone se vería afectada y llevaría a una situación en la que los consumidores de todo el mundo se quedarían sin repuestos ni componentes para sus iPhone. Esto fue lo que sucedió durante el terremoto japonés en 2011, cuando la interrupción de la cadena de suministro global significó que los productos electrónicos, sus repuestos y componentes no estuvieran disponibles para los consumidores de todo el mundo.

Cadenas de suministro globales complejas y sistemas de planificación de la continuidad del negocio (BCP)

Similarmente, Las empresas globales dependen de complejos vínculos de comunicación entre Occidente y Oriente.. Por ejemplo, el sector de TI y BPO en los países asiáticos depende del trabajo subcontratado desde Occidente para su sustento.

Imagine la interrupción que se produce cuando los cables que dan servicio a Internet y los enlaces de comunicación están fuera de servicio. Esto fue lo que ocurrió recientemente cuando se cortaron cables submarinos en un accidente que provocó la denegación de servicio por parte de los principales proveedores de servicios de Internet.

De la misma manera, las empresas deben estar preparadas para el malestar social, los desastres naturales y los desastres provocados por el hombre, como los ataques terroristas. En la última semana, las agencias policiales cerraron toda la ciudad de Boston para realizar una persecución. Esto provocó que muchas empresas globales no pudieran comunicarse con sus homólogas estadounidenses. Este es otro ejemplo de cómo nuestro mundo conectado nos deja a merced de lo que han llamado “Eventos del cisne negro” o aquellos eventos que tienen muy poca probabilidad de ocurrir pero que conllevan elementos sustanciales y de alto riesgo.

En otras palabras, las empresas globales deben estar preparadas para eventos que interrumpan sus operaciones en gran medida y, por lo tanto, deben planificar para tales eventualidades.

Necesidad de sistemas BCP robustos

Aquí es donde la planificación de la continuidad del negocio entra en escena y las empresas globales que cuentan con sistemas BCP sólidos e infalibles pueden gestionar las desventajas y las posibles interrupciones de tales eventos.

Por ejemplo, durante los ataques del 11 de septiembre, muchos bancos globales como Citigroup y Goldman Sachs pudieron reanudar sus operaciones en uno o dos días, ya que tenían oficinas de respaldo y centros de datos de reserva listos para ser ampliados en poco tiempo.

De manera similar, las empresas asiáticas de TI y BPO han creado sistemas BCP que incluyen tener empleados que tengan visas listas para viajar al país donde se encuentra la oficina de respaldo y tener planes implementados en estas ubicaciones de reserva para que puedan aumentar rápidamente en caso de cualquiera de los los eventos que interrumpen las operaciones.

Reflexiones finales sobre cómo, como individuos, también nos vemos afectados

Ya sea a nivel individual o empresarial, tenemos que estar preparados para interrupciones repentinas como las que recientemente dejaron fuera de servicio los servicios bancarios en línea de los principales bancos con sede en el Reino Unido. Esto significa que, como clientes de los bancos, debemos tener disponibles vías alternativas de retiro de efectivo y como empresas; estos bancos deben tener sistemas BCP en planes que hagan la transición a las alternativas sin perder mucho tiempo en el proceso.

De hecho, piense en lo que pasaría con su agenda diaria si no hubiera Internet durante un día. Todo su día sería caótico porque no puede acceder a este sitio ni a ningún otro sitio del que dependa para trabajar, recibir noticias y disfrutar.

El punto aquí es que con la interconexión 24 horas al día, 7 días a la semana, nuestras vulnerabilidades aumentan y, por lo tanto, ya sea que seamos un profesional en activo, un estudiante o un administrador de sistemas BCP en una empresa, debemos estar preparados para las «incógnitas» que amenazan nuestro sistema global. estilos de vida y patrones de trabajo.



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Preguntas Frecuentes: El mundo interconectado y su susceptibilidad a un colapso repentino

El mundo interconectado 24 horas al día, 7 días a la semana y su susceptibilidad a un colapso repentino

El avance de la tecnología y las comunicaciones ha llevado a que vivamos en un mundo conectado las 24 horas del día, los 7 días de la semana. Sin embargo, esta interconexión también nos hace susceptibles a eventos que podrían causar un colapso repentino en nuestros sistemas. En este artículo, responderemos algunas preguntas frecuentes sobre esta temática.

1. ¿Qué se entiende por «el mundo interconectado»?

El mundo interconectado se refiere a la forma en que los diferentes sistemas y dispositivos de todo el mundo están conectados entre sí a través de Internet. Esto incluye desde ordenadores personales, teléfonos móviles y tabletas, hasta sistemas de transporte, servicios públicos, sistemas financieros y mucho más. La interconexión permite la transferencia de datos y la comunicación instantánea en tiempo real.

2. ¿Cuáles son las ventajas de vivir en un mundo interconectado?

Vivir en un mundo interconectado tiene numerosas ventajas. Permite la comunicación instantánea con personas de todo el mundo, facilita el acceso a información y servicios en línea, y agiliza muchas tareas cotidianas. Además, la interconexión es vital para el funcionamiento de sectores clave como la salud, el transporte y la economía.

3. ¿Qué riesgos implica la interconexión global?

La interconexión global también trae consigo ciertos riesgos. La dependencia excesiva de la tecnología puede hacer que nos volvamos vulnerables a ataques cibernéticos y colapsos en los sistemas. Un simple fallo de red puede tener un efecto en cadena que afecte a múltiples sectores y servicios.

4. ¿Qué eventos podrían causar un colapso repentino en el mundo interconectado?

Existen diferentes eventos que podrían desencadenar un colapso repentino en la interconexión global. Entre ellos se incluyen ataques cibernéticos masivos, fallas en la infraestructura de comunicaciones, desastres naturales de gran magnitud, pandemias globales y conflictos internacionales.

5. ¿Qué medidas se están tomando para mitigar estos riesgos?

Para mitigar los riesgos asociados con la interconexión global, se están implementando diversas medidas a nivel mundial. Esto incluye el fortalecimiento de la ciberseguridad, el desarrollo de sistemas de redundancia para garantizar la continuidad de los servicios y la promoción de la colaboración internacional en la gestión de crisis.

En resumen, vivir en un mundo interconectado tiene sus ventajas, pero también conlleva ciertos riesgos. Es importante estar conscientes de estos riesgos y tomar las medidas necesarias para garantizar la seguridad y la estabilidad de nuestros sistemas interconectados.

Fuente: https://www.ejemplofuente.com

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