9 pasos principales del proceso de planificación en la gestión [Explained]

Planificar es una habilidad esencial para cualquier proyecto o tarea que emprendamos. En el ámbito de la gestión, contar con un proceso de planificación sólido es fundamental para alcanzar los objetivos y maximizar los resultados. En este artículo, te presentaremos los 9 pasos principales del proceso de planificación en la gestión, desglosando cada uno de ellos para que puedas ponerlos en práctica de manera efectiva. ¡Prepárate para aprender las claves del éxito en la planificación empresarial!

¿Qué es el proceso de planificación?

La planificación es la función fundamental de una organización para alcanzar las metas deseadas. La definición de metas y el curso de acción requerido para obtener objetivos definidos se introducen en el proceso de planificación.

Para una buena y sistemática planificación es fundamental realizar algunos trámites. A continuación se detallan los pasos importantes en el proceso de planificación de un plan eficaz.

Pasos del proceso de planificación

Los pasos importantes del proceso de planificación en la gestión incluyen:

  • Analizar oportunidades
  • Establecer metas u objetivos
  • Premisas determinantes
  • Identificar alternativas
  • Evaluar alternativas
  • Seleccione el mejor curso de acción
  • Formular un plan de apoyo.
  • implementar el plan
  • Revisar el proceso de planificación.

Describamos detalladamente cada uno de los pasos del proceso de planificación.

Analizar oportunidades

Este es el paso previo al proceso de planificación. Es vital crear un plan eficaz. La dirección debe realizar un análisis FODA del cambiante entorno empresarial.

El ambiente interno de la organización determina las fortalezas y limitaciones de la organización, como la disponibilidad de recursos, maquinaria, mano de obra, estructura organizacional, tecnología adoptada, etc.

Las amenazas y oportunidades, por otro lado, están influenciadas por una variedad de factores, como políticas políticas, económicas, socioculturales, gubernamentales, avances técnicos, etc. Como resultado, es crucial realizar un análisis exhaustivo antes de formular objetivos.

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Establecer metas u objetivos

Establecer objetivos es la primera y más importante fase del proceso de planificación. Los objetivos deben ser concisos, obvios y alcanzables. Deben tener plazos determinados y expresarse numéricamente. Deben evitarse objetivos idealistas o demasiado ambiciosos. Un pequeño error en el establecimiento de objetivos podría poner en riesgo la implementación de un plan.

Como resultado, un gerente debe establecer claramente el objetivo y al mismo tiempo tener en cuenta los recursos y oportunidades de la organización. Debe dividirse en objetivos específicos de diferentes departamentos, ramas, divisiones e individuos después de que se hayan aclarado los objetivos básicos.

En resumen, los objetivos organizacionales deben ser SMART, es decir, específicos, mensurables, alcanzables, realistas y con plazos determinados.

Determinar las premisas

Las premisas son suposiciones futuras que se establecen debido a la naturaleza desconocida del entorno futuro. Luego se crea el plan basándose en las premisas. La previsión se utiliza para estimar el entorno futuro. Puede ser tanto físico como intangible, así como interno y externo.

Las premisas tangibles implican inversión de capital, unidades de producción, unidades vendidas, costo por unidad, tiempo disponible, etc. Las premisas intangibles, por otro lado, incluyen la moral, la buena voluntad, la motivación, etc.

Las premisas externas incluyen las estrategias de los competidores, la estrategia gubernamental, el cambio tecnológico y las opiniones sociales y culturales, mientras que las premisas internas incluyen dinero, materiales, maquinaria y gestión.

Identificar alternativas

Para lograr los objetivos corporativos, un gerente debe identificar numerosos cursos de acción potenciales. Es vital reconocer todas las posibilidades posibles para lograrlo.

Con la ayuda de profesionales de gestión competentes y creativos, el directivo debe desarrollar alternativas. La premisa para la formación de un plan es la determinación del curso de acción alternativo.

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Evaluar alternativas

Esta es otra etapa crucial en el proceso de planificación. Este es un paso lógico en el proceso de sopesar los costos y beneficios de cada opción. Cada alternativa se examina y se pesa en función de un conjunto de criterios comunes, como riesgo, responsabilidad, motivos de planificación, recursos, tecnología, tiempo, esfuerzos, etc.

Los gerentes pueden utilizar una variedad de enfoques analíticos de otras disciplinas, incluidas las matemáticas, la sociología, la economía y la psicología, según la situación. Para elegir el curso de acción óptimo, la técnica de evaluación debe ser científica y práctica.

Seleccione el mejor curso de acción (mejor alternativa)

Este es un proceso de toma de decisiones basado en las opciones disponibles. Después de sopesar todas las opciones, el gerente elige el mejor y más viable curso de acción. El gerente debe examinar la experiencia previa, las circunstancias actuales y las contingencias futuras al tomar dicha decisión.

Como resultado, es fundamental analizar las diversas premisas y entornos de una organización, así como su impacto en el curso de acción futuro. Aparte de eso, se elige la opción con menor costo y mayor margen de beneficio.

Formular planes de apoyo

Es fundamental elaborar planes de apoyo para cada área de la empresa después de decidir un curso de acción. La filial planea ayudar en la ejecución del plan primario. Estos planes de apoyo implican la creación de leyes, normas, cronogramas y presupuestos para alcanzar objetivos específicos.

Por ejemplo, obtener la capacitación adecuada, la publicidad en los medios y el patrocinio pueden ser planes de apoyo para un buen seminario.

Implementar el plan

Después de identificar el curso de acción óptimo y compilar estrategias complementarias, si no se implementan, el plan se queda sólo en papel. Este es el paso del proceso de planificación en el que el plan elegido se pone en práctica.

El gerente debe tomar ciertas medidas para poner el plan en acción, incluida la comunicación con los subordinados que inician el plan, proporcionando la instrucción y orientación necesarias, organizando todos los recursos, como materiales, dinero, máquinas y equipos, y asegurando la supervisión y el control oportunos de todo el plan. subordinados.

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Revise todo el proceso de planificación

La revisión es el último paso de los 9 pasos del proceso de planificación. La planificación es un proceso continuo que continúa hasta que la empresa deja de existir. El estrategia debe implementarse, pero si no se revisa el desempeño, se desconoce el resultado. Es vital conocer el desempeño real del plan para poder hacerlo.

Sólo después de revisar el desempeño real el gerente puede tomar medidas correctivas. Y, para alcanzar los objetivos del plan, se requiere la decisión adecuada en el momento adecuado.

Proceso de Planificación en la Gestión: Conclusión

Por tanto, los 9 antes mencionados son los pasos principales para una planificación eficaz en la gestión. Se recomienda que los gerentes sigan cuidadosamente estos pasos para poder elaborar un plan eficaz. En otras palabras, estos 9 pasos de planificación son la clave para que todo gerente pueda hacer planes basados ​​en resultados en el lugar de trabajo.

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9 pasos principales del proceso de planificación en la gestión [Explicado]

9 pasos principales del proceso de planificación en la gestión [Explicado]

La planificación efectiva en la gestión es esencial para el éxito de cualquier organización. Sin un proceso de planificación claro y bien definido, las empresas pueden encontrarse perdidas y sin una dirección clara. En este artículo, discutiremos los 9 pasos principales del proceso de planificación en la gestión y cómo pueden ayudar a las empresas a alcanzar sus objetivos.

1. Establecer metas y objetivos claros

El primer paso en el proceso de planificación es establecer metas y objetivos claros. Estas metas deben ser específicas, medibles, alcanzables, relevantes y con un límite de tiempo establecido. Al establecer metas claras, la organización puede visualizar lo que quiere lograr y trabajar en consecuencia.

2. Analizar el entorno

Antes de tomar decisiones importantes, es importante analizar el entorno en el que opera la organización. Esto implica examinar los factores internos y externos que pueden afectar el éxito de la planificación. Este análisis ayudará a identificar oportunidades y amenazas potenciales que deben tenerse en cuenta.

3. Evaluar los recursos disponibles

Para llevar a cabo el plan de acción de manera efectiva, la organización debe evaluar los recursos disponibles. Esto incluye recursos financieros, humanos, tecnológicos y físicos. Al evaluar los recursos, la organización puede determinar si tiene los medios necesarios para implementar el plan de manera exitosa.

4. Desarrollar estrategias

Una vez que se hayan establecido las metas, se haya analizado el entorno y se hayan evaluado los recursos, es hora de desarrollar estrategias. Estas estrategias son los planes de acción específicos que permitirán alcanzar los objetivos establecidos. Es importante considerar todas las posibles alternativas y seleccionar la estrategia más adecuada.

5. Establecer un plan de acción

Después de desarrollar las estrategias, se debe establecer un plan de acción detallado. Este plan debe incluir tareas específicas, plazos, responsabilidades y recursos asignados. Un plan de acción bien elaborado proporcionará una guía clara para todos los miembros de la organización y garantizará que se sigan los pasos necesarios para lograr los objetivos.

6. Implementar el plan

Una vez que se haya establecido el plan de acción, es hora de implementarlo. Esto implica asignar las tareas a los miembros del equipo y asegurarse de que se sigan los plazos establecidos. Durante esta etapa, es importante comunicarse efectivamente y proporcionar el apoyo necesario para garantizar el éxito de la implementación.

7. Monitorear y controlar

Después de implementar el plan, es esencial monitorear y controlar su progreso. Esto implica realizar un seguimiento regular de los indicadores clave de rendimiento y comparar los resultados reales con los esperados. Si se identifican desviaciones, se deben tomar medidas correctivas de inmediato para garantizar que el plan se mantenga en curso.

8. Evaluar y realizar ajustes

La planificación es un proceso dinámico y, por lo tanto, es importante evaluar continuamente su efectividad. Esto implica revisar regularmente el plan, identificar áreas de mejora y realizar ajustes según sea necesario. La capacidad de adaptarse a los cambios y realizar ajustes estratégicos garantizará que el plan se mantenga relevante y efectivo a largo plazo.

9. Comunicar y compartir resultados

Finalmente, es importante comunicar y compartir los resultados del plan con todos los miembros de la organización. Esto no solo celebrará los logros alcanzados, sino que también mantendrá a todos informados y motivados. La comunicación efectiva es clave para mantener a todos en la misma página y asegurarse de que la planificación sea un esfuerzo colaborativo.

En resumen, el proceso de planificación en la gestión consta de 9 pasos principales. Establecer metas claras, analizar el entorno, evaluar los recursos, desarrollar estrategias, establecer un plan de acción, implementar el plan, monitorear y controlar, evaluar y realizar ajustes, y comunicar y compartir resultados. Al seguir estos pasos, las organizaciones pueden mejorar su capacidad para planificar de manera efectiva y alcanzar sus objetivos.


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